¡Llega el calor, y con él, llega la floración de las palmeras!
Si tienes una palmera en el jardín, ya sabes de qué hablamos.
Entre los cuidados que requieren las palmeras, por su procedencia tropical, destacamos cierta humedad ambiental y una buena iluminación, que será fundamental en su desarrollo.
Si quieres saber más sobre cómo cuidar, proteger y realizar la poda de palmeras, ¡sigue leyendo!
¿Cuántas veces hay que realizar la poda de una palmera?
Hacia finales de primavera e inicios de verano es la temporada idónea para podar nuestras palmeras. Estas nos indicarán el momento clave, con la maduración de sus inflorescencias. Si se hace en este momento, únicamente será necesaria una poda anual para dejar de recoger los miles de frutos y flores que caen.
¿Qué sucede si podamos antes de tiempo?
En caso de cortar las inflorescencias antes de su maduración, el ejemplar encontrará fuerzas para volver a florecer de nuevo, por lo que no solucionaremos las molestias que ocasiona y se deberá realizar una nueva poda.
Y las hojas ¿hace falta podarlas?
No es necesario, como tampoco lo es en el caso de la floración, aunque hacerlo nos evita suciedad y, como consecuencia de esto, trabajo.
Las hojas secas sirven de protección para el ejemplar delante del aumento y descenso de la temperatura, ya que la tabala que rodea el estípite crea un aislante natural, además de servir de nido para todo tipo de aves e insectos, favoreciendo así la biodiversidad de nuestro entorno.
