
La especie escogida para abrir este hilo de artículos es una a la que le tenemos mucho cariño, tremendamente desprestigiada y poco valorada. Ésta silenciosa luchadora sobrevive en lugares remotos y abandonados de las zonas urbanas.
Os queremos hablar del Agave americana, conocida como pita o atzavara. Es una planta monocárpica, es decir, que únicamente florece una vez a lo largo de su ciclo vital. Y este detalle la hace tremendamente especial.
¿Por qué es tan común?
Originaria de México y EEUU, se encuentra naturalizada por todos los continentes en las zonas de clima templado. Es gracias a la tolerancia a los episodios de sequía que es protagonista en el litoral mediterráneo.
Sus grandes hojas carnosas en formación de roseta la hacen destacar entre la grava y sustrato arbustivo.
¿Cuándo florece el Agave?
Esto puede suceder a partir de la etapa de madurez de la planta, que suele ser a partir de los 7 años, pudiendo alargarse hasta los 40.
La flor del agave es muy característica dado que nace de un tallo de hasta 12 metros de altura que es coronado por una panícula de flores amarillas.
Una vez esta flor se marchite, la planta morirá. Y dando por finalizado su ciclo vital, dará paso a múltiples hijuelos que al poco tiempo multiplicarán el espacio que ocupaba antaño la planta madre.